13 de febrero de 2009

Hanta


Hanta me tolera porque soy fuerte, Siempre que nos encontramos ninguno de los dos está muy contento. Yo porque no me acostumbro a sus manos grandes y nerviosas y él porque cuando me lava la cabeza está trabajando en algo que no le llena. Hanta estudió electrónica y cuando él lo pronuncia suena elektronická y pone ojos proa a Praga por alguno de los canales que no olvida.

Hanta nació en Brno, un lugar del que puedo imaginar paisajes y personas gracias a las lecturas de Bohumil Hrabal, también Checo, un mundo narrado bajo el sol de la cerveza plagado de fábricas y gatos somnolientos.
La verdad es que Hanta habla bastante y al final hemos encontrado un tema que nos gusta mucho a los dos, las películas. El mes pasado me enseñó la fotografía de una chica con el pelo corto de color naranja. "Por cambiar" dice, la chica de la foto es Milla Jovovich en El quinto Elemento (cada 5000 años se abre una puerta entre las dimensiones) Hanta sonríe un poco, yo también sonrío algo y le digo que ni loca. Ese pelo es muy bonito pero muy difícil de llevar si no eres Milla Jovovich y por favor le pido mi tono castaño violín intenso. Él suspira desencantado (Bruce Willis fuera de la cámara de recuperación) pero no me dejaré convencer. Yo sé muy bien que en esta dimensión tengo que ser fuerte con Hanta y además vigilar que no me corte las puntas más de la cuenta.

Mañana voy a verle. Veremos qué pasa.


*