13 de marzo de 2015

Quién y qué


El infierno de los vivos, no es algo por venir; hay uno, 

el que ya existe aquí, 

el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. 

Hay dos maneras de no sufrirlo.

La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y

volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. 




La segunda es arriesgada y

exige atención y aprendizaje contínuos: 

buscar y saber quién y qué, 

en medio del infierno, no es infierno, 

y hacer que dure, y dejarle espacio.

 Italo Calvino/ Las ciudades invisibles



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27 de noviembre de 2014

Whatsapp poética



Esperamás se llama

Esperanza de llama

y por fin al tercer intento

Esperanza se llama



25 de octubre de 2014

Desganas/ Benedetti





DESGANAS
Si cuarenta mil niños sucumben diariamente
en el purgatorio del hambre y de la sed
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una a las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes y más pobres
ya es bastante grave
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos el horizonte neutro
pero en cambio es atroz
sencillamente atroz
si es la humanidad la que se encoge de hombros.

Mario Benedetti

14 de septiembre de 2014

Semilla voladora


Acostumbrado como estoy 
a que ciertas apariencias se combinen de una manera, 
infiero de la presentación de una, 
la proximidad de otra.

Kant 

(filósofo del más acá)

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12 de mayo de 2014

La inmortalidad_ Milan Kundera

...
Se iba, en bañador, dando la vuelta a la piscina. Pasó junto al instructor y cuando estaba a unos tres o cuatro pasos de distancia volvió la cabeza, sonrió, e hizo con el brazo un gesto de despedida. ¡En ese momento se me encogió el corazón! ¡Aquella sonrisa y aquel gesto pertenecían a una mujer de veinte años! Su brazo se elevó en el aire con encantadora ligereza. Era como si lanzara al aire un balón de colores para jugar con su amante. Aquella sonrisa y aquel gesto tenían encanto y elegancia, mientras que el rostro y el cuerpo ya no tenían encanto alguno. Era el encanto del gesto, ahogado en la falta de encanto del cuerpo. Pero aquella mujer, aunque naturalmente tenía que saber que ya no era hermosa, lo había olvidado en ese momento. Con cierta parte de nuestro ser vivimos todos fuera del tiempo. Puede que sólo en circunstancias excepcionales seamos conscientes de nuestra edad y que la mayor parte del tiempo carezcamos de edad. En cualquier caso, cuando se volvió, sonrió y le hizo un gesto de despedida al joven instructor (que no pudo contenerse y se echó a reír), no sabía su edad. Una especie de esencia de su encanto, independiente del tiempo, quedó durante un segundo al descubierto con aquel gesto y me deslumbró.
...


17 de abril de 2014

Lo de Vila-Matas en Kassel es una cabaña



...

    A modo de simple defensa personal, había decidido darle la espalda al mundo extraviado e irrecuperable. Y por eso la idea de intentar montarme en Kassel por las tardes un lugar de meditación me parecía que tenía bastante sentido, desde luego mucho más que el mundo; podría en mi "cabaña para pensar" dedicarme a cavilar sobre la alegría, por ejemplo, y tratar de verla como algo próximo al núcleo central de toda creación; la cabaña me ayudaría a concentrarme en el arte: era después de todo una oportunidad para intentar emular modestamente a personas de las que admiraba gestos, personas que habían sabido en su momento sumergirse en esos espacios mínimos tan grandes para la reflexión solitaria
 ...
Enrique Vila_Matas. "Kassel no invita a la lógica".

7 de marzo de 2014

Aviones de la pausa.


No es tan inusual
con un retal
de piqué rojo flotar.

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19 de febrero de 2014

La educación encierra un tesoro



Cuatro elementos fundamentales de la educación: 
Aprender a conocer, 
aprender a hacer, 
aprender a vivir juntos y 
aprender a ser. 

  Jacques Delors (1997) 

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10 de enero de 2014

Kaurismäki, kafka y los niños emboscados.

...
Detrás del follaje distante pasaba un tren, todos los vagones estaban iluminados, las ventanillas herméticamente cerradas. Uno de nosotros entonaba una cantinela, pero todos queríamos cantar, nuestras voces eran más veloces que el tren, balanceábamos los brazos porque las voces no bastaban, las voces nos arrastraban a un tumulto que nos hacía bien. Cuando una voz se mezcla con otras es como si se lo llevaran a uno con un anzuelo.

Así de espaldas al bosque cantábamos para los oídos de los viajeros lejanos. En el pueblo los mayores seguían despiertos, las madres preparaban las camas para la noche, ya era la hora. Besaba al que estaba a mi lado, ofrecía mi mano a los tres que estaban más cerca y echaba a correr por el camino sin que nadie me llamara.
En el primer cruce donde ya no pudieran verme me volvía y atravesando campos retornaba al bosque. 




Quise ir a la ciudad del sur
 de ella decían en nuestro pueblo:
        allí hay gente extraña, imagínense, no duermen,
Pero por qué,
        porque nunca están cansados,
Pero por qué,
        porque están locos
¿Y los locos nunca se cansan?
        cómo van a cansarse los locos

...




Lo que se está leyendo pertenece a "Niños en la carretera" de Franz Kafka.
Ocurre en la película de Aki Kaurismäki El Havre

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5 de enero de 2014

Dos laberintos nunca chocan (en toda una eternidad)


Sin querer, queriendo
a Buda decapité

tuvo arreglo con harina
y su poco de cúrcuma

-cuando volví a mirar
un día después-

un caracolito
estaba dando su aprobado.

Si por una de esas cosas,
 Buda quisiera oír el mar
solo tendría que resonar.
 
...
Masilla de harina, agua y cúrcuma:
Infalible para atraer caracoles
y pegar la cabeza rota de Buda, 
dicho en otras palabras.

28 de diciembre de 2013

Hennig y su chica lectora

 

Todo estaba bien en casa de Hennig, hasta que falló el trabajo, 
las facturas eran una pesadilla.
Cortaron la luz, se agotaron las baterías

Nadie reprochó a la chica que vendiera su cuerpo, eso sí,
añoramos su mano izquierda;
ella solía tener buena mano izquierda.

21 de diciembre de 2013

Dar cordel

   Aunque se quede viudo dale cordel o pierda dale cordel, dale  un colmillo, dale cordel, dale  un gato dale cordel, dale siempre es  un gato.



9 de diciembre de 2013

Azar / Raza





Ejercemos un arte mínima, pobre, no vendible,
salvo en contadas ocasiones, nunca públicas, igual
que ésta, aquí, en la tarde, en la hora incierta de la
absoluta desaparición.

"No amanece el cantor"  José Angel Valente

19 de octubre de 2013

Las peras del olmo / Octavio paz


La realidad –todo lo que somos, todo lo que nos envuelve, nos sostiene y, 

simultáneamente, nos devora y alimenta– 

es más rica y cambiante, más viva, que los sistemas que pretenden contenerla. 







A cambio de reducir la rica y casi ofensiva espontaneidad de la naturaleza 

a la rigidez de nuestras ideas, 

la mutilamos de una parte de sí, la más fascinante: 

su naturalidad.

...


...

No quiero decir, naturalmente, que la técnica sea el conocimiento. 
Pero aun cuando sea imposible extraer de todo conocimiento
una técnica –o sea: 
un procedimiento para transformar la realidad– 
todos los conocimientos son la expresión de una sed de apoderarnos, 
en nuestros propios términos y para nuestros propios fines, 
de esa intocable realidad.

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9 de octubre de 2013

Día de la Comunidad, ayer, hoy, mañana.


Ayer bajando por la cuesta de la fábrica me encontré un Tapies, creo.


Los riojanos llamaron anoche
desde un punto cualquiera entre Zaragoza y Teruel,
iban buscando una gasolinera iluminada,
una de esas grandotas donde duermen
los camiones y los autobuses
que cruzan la península. Uno de esos ingenios
del descanso en ruta
con aspecto extraterrestre,
donde contracturados pasajeros
pueden ir al baño y comer algo triste,
 Pero la cervecita,
esa medicina
del viajero deshecho, nunca falla.

Hoy aquí es fiesta, esperamos tranquilamente
el discurrir
de las horas,
mañana jueves
queda algo lejos aún,
de modo que desde esta isla
de las nueve y treinta,
Comunidad, yo te mando un egun on.

*

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5 de octubre de 2013

Perla desafía la ley gitana: se fue a vivir con el Pololo



 

Da y te será dado,




Pero dar vida no es tan fácil.

No significa dispensarla a cualquier necio


ni dejar que los muertos vivientes te devoren.


Significa encender el principio de vida allí donde no estaba,


incluso si es tan sólo en la blancura de un pañuelo recién lavado.
D. H. Lawrence. 

 "Somos los transmisores"