16 de mayo de 2009

Vecinos III



En el corazón de la filosofía del Tao,
en el centro mismo de la existencia,
hay una sonrisa en el ojo de la mente.
Lawrence Durrell




Se levantan temprano, cada uno en su casa.
hacen la compra anotada en un papel
por la mano previsora de la esposa, cada uno la suya.

Llevan al colegio a los hijos de los hijos, cada uno a los suyos.

Después se encuentran
cada día en el mismo sitio,
ese donde habitan los duendes.



Están hermanados por la vida y
ya todo lo comprenden y ya casi nada juzgan.

Les gusta el sol sobre la piel,
se ponen en calzoncillos y ofician
la rutina de ejercicios matutinos,
sonriendo, al cuidado de la continuidad de los días.


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